Ordenanza
Starter Section
Visto:
La necesidad de nomenclar el espacio verde ubicado en la intersección de las calles República de Irlanda y 9 de Julio de nuestra ciudad, que corresponde a la Reserva Municipal Nº 135; y,
Considerando:
Que la Comisión de Nomenclatura según Acta Nº 51 de fecha 7 de setiembre de 2010 propone nominar a dicho predio con el nombre de “Juana Azurduy” considerando que no hay impedimento alguno ya que además los vecinos del lugar estarían de acuerdo con esta denominación.
Que con fecha 7 de julio de este año, el Movimiento Juana Azurduy de nuestra ciudad da ingreso a este Cuerpo Legislativo una nota donde se adjunta la historia y biografía de “Juana Azurduy”.
Que Juana Azurduy nació el 12 de Julio de 1780 en La Plata (hoy Sucre), hija de Matías Azurduy y Eulalia Bermudes, quedando en la orfandad cuando aún era muy joven y al cuidado de su tía Petrona Azurduy, quien junto a su esposo se harían cargo de administrar las propiedades dejadas por su padre.
Que al cumplir 17 años ingresó en un convento, donde no pudo adaptarse a las costumbres y vida del monasterio ya que estaba acostumbrada a la vida del campo y al contacto con los campesinos e indígenas que, además de apreciarla, la respetaban. Tiempo después se casó con Manuel Padilla, su vecino de finca.
Que en aquella época las mujeres estaban condenadas al convento o al yugo hogareño, lo que resaltaba aún más la extraordinaria trayectoria de doña Juana que desde niña gozó de libertades inusitadas.
Que se crió compartiendo las tareas rurales con los indios que trabajaban para su padre, a quienes observaba y escuchaba con curiosidad y respeto, hablándoles en el quechua aprendido de su madre y participando entusiasta de sus ceremonias religiosas.
Que los abusos de poder, los privilegios de los que gozaban los españoles y los impuestos a los que eran sometidos los criollos empezaron a preocupar y luego a ser cuestionados por parte de muchos de ellos. Los Padilla Azurduy no estuvieron ajenos a estos problemas y comienzan a relacionarse con las personas que luego gestaron la revuelta del 25 de mayo de 1809. Ese día el gobierno virreinal de Chuquisaca es depuesto por una pueblada y en su lugar se nombra al Comandante General Juan Antonio Álvarez de Arenales, quien desempeña un papel protagónico.
Que en los años siguientes, la pareja compromete más su apoyo a los rebeldes y luego a la participación directa de Manuel Padilla como uno de los líderes guerrilleros. La lucha iniciada alternaba entre victorias y derrotas, pero luego del desastre de Sipe Sipe en 1815 la situación en el Alto Perú era insostenible.
Que combatieron por la libertad del Alto Perú desde la revolución de Chuquisaca y La Paz en 1809. En particular guerrearon sin descanso desde el grito de la libertad del 25 de mayo de 1810. Los 105 caudillos indios y gauchos como Vicente Camargo, el Cacique Buscay, el Coronel Warnes, el padre Muñecas, Francisco Uriondo, Zelaya, el Marqués de Tojo, el Marqués de Yavi, José Miguel Lanza, Esquivel, Méndez, Jacinto Cueto, el indio Lira, Mendieta, entre muchos otros, junto a Güemes en Salta, fueron quienes impidieron que luego de las sucesivas derrotas de los ejércitos porteños del Norte, los realistas pudieran avanzar sobre Buenos Aires y destruyeran la revolución.
Que Juana ya era madre de cuatro hijos cuando decidió acompañar a su esposo en la lucha. La tragedia asaltó su vida al perder a sus hijos en una ocasión en la que escapaban de la persecución realista. Ellos estaban ocultos en una región selvática. Casi todos murieron en los brazos de Juana, quien tuvo la admirable entereza de sobrellevar sus muertes.
Que su convicción a la causa patriótica la mantuvo firme y luego de muchos años volvió a embarazarse. Dio a luz a Luisa, en medio de los fragores de una de las batallas. Lo hizo a orillas del río con la ayuda de una india; esto acrecienta el rótulo de “mujer excepcional”.
Que el 14 de noviembre de 1813 Belgrano la invita a comandar el grupo de indígenas del ejército argentino. Enfervorizada recorre convocando voluntarios para alistarlos y unirlos a las tropas que pronto chocarían con las tropas realistas.
Que doña Juana tenía una guardia que la acompañaba siempre conformada por treinta fusileros y doscientos indios armados con hondas, palos y flechas. Con ellos enfrentó a las tropas españolas a las que derrotó completamente. Allí Juana, esta mujer heroica, tuvo la satisfacción de presentar ante su esposo la bandera enemiga tomada con sus propias manos.
Que su esposo muere en combate intentando protegerla de las tropas enemigas. Para entonces, Juana baja hacia el sur para ponerse en Salta a las órdenes del caudillo Martín Miguel de Güemes.
Que tras la muerte del caudillo norteño, su vida transcurrió en Salta triste, pobre y olvidada, reclamando inútilmente a Bolivia la devolución de sus bienes confiscados, hasta que en 1825 puede regresar.
Que uno de los pocos momentos de felicidad fue aquel en que sorpresivamente Simón Bolívar, Sucre, Lanza y otros se presentaron en su humilde vivienda para expresarle su reconocimiento y homenajear a tan gran luchadora, colmándola de elogios ante los demás para posteriormente concederle una pensión mensual de $ 60,00 que luego Sucre aumentó a $ 100,00 respondiendo a la solicitud de la caudilla.
Que sus últimos días los pasó en extrema pobreza y sola. El 25 de Mayo de 1862, a los 82 años de edad, fue sepultada en una fosa común.
Que en el año 2007 el Congreso de la Nación por Ley Nº 26.277 declaró el 12 de Julio, en conmemoración del nacimiento de la Teniente Coronel Juana Azurduy de Padilla, el Día de la Heroínas y Mártires de la Independencia de América.
Que por todo ello, el Concejo Municipal de Venado Tuerto, en uso de sus facultades y atribuciones, ha sancionado la presente
ORDENANZA
Art.1º.- Desígnese con el nombre de “Juana Azurduy” al espacio verde situado en la intersección de las calles República de Irlanda y 9 de Julio de nuestra ciudad, que corresponde a la Reserva Municipal Nº 135.-
Art.2º.- Procédase a la señalización correspondiente por Secretaría de Obras Públicas.
Art.3º.- Comuníquese, publíquese y archívese.
Dada en la Sala de Sesiones del Concejo Municipal de Venado Tuerto, a los veinte días del mes de octubre del año dos mil diez.
La necesidad de nomenclar el espacio verde ubicado en la intersección de las calles República de Irlanda y 9 de Julio de nuestra ciudad, que corresponde a la Reserva Municipal Nº 135; y,
Considerando:
Que la Comisión de Nomenclatura según Acta Nº 51 de fecha 7 de setiembre de 2010 propone nominar a dicho predio con el nombre de “Juana Azurduy” considerando que no hay impedimento alguno ya que además los vecinos del lugar estarían de acuerdo con esta denominación.
Que con fecha 7 de julio de este año, el Movimiento Juana Azurduy de nuestra ciudad da ingreso a este Cuerpo Legislativo una nota donde se adjunta la historia y biografía de “Juana Azurduy”.
Que Juana Azurduy nació el 12 de Julio de 1780 en La Plata (hoy Sucre), hija de Matías Azurduy y Eulalia Bermudes, quedando en la orfandad cuando aún era muy joven y al cuidado de su tía Petrona Azurduy, quien junto a su esposo se harían cargo de administrar las propiedades dejadas por su padre.
Que al cumplir 17 años ingresó en un convento, donde no pudo adaptarse a las costumbres y vida del monasterio ya que estaba acostumbrada a la vida del campo y al contacto con los campesinos e indígenas que, además de apreciarla, la respetaban. Tiempo después se casó con Manuel Padilla, su vecino de finca.
Que en aquella época las mujeres estaban condenadas al convento o al yugo hogareño, lo que resaltaba aún más la extraordinaria trayectoria de doña Juana que desde niña gozó de libertades inusitadas.
Que se crió compartiendo las tareas rurales con los indios que trabajaban para su padre, a quienes observaba y escuchaba con curiosidad y respeto, hablándoles en el quechua aprendido de su madre y participando entusiasta de sus ceremonias religiosas.
Que los abusos de poder, los privilegios de los que gozaban los españoles y los impuestos a los que eran sometidos los criollos empezaron a preocupar y luego a ser cuestionados por parte de muchos de ellos. Los Padilla Azurduy no estuvieron ajenos a estos problemas y comienzan a relacionarse con las personas que luego gestaron la revuelta del 25 de mayo de 1809. Ese día el gobierno virreinal de Chuquisaca es depuesto por una pueblada y en su lugar se nombra al Comandante General Juan Antonio Álvarez de Arenales, quien desempeña un papel protagónico.
Que en los años siguientes, la pareja compromete más su apoyo a los rebeldes y luego a la participación directa de Manuel Padilla como uno de los líderes guerrilleros. La lucha iniciada alternaba entre victorias y derrotas, pero luego del desastre de Sipe Sipe en 1815 la situación en el Alto Perú era insostenible.
Que combatieron por la libertad del Alto Perú desde la revolución de Chuquisaca y La Paz en 1809. En particular guerrearon sin descanso desde el grito de la libertad del 25 de mayo de 1810. Los 105 caudillos indios y gauchos como Vicente Camargo, el Cacique Buscay, el Coronel Warnes, el padre Muñecas, Francisco Uriondo, Zelaya, el Marqués de Tojo, el Marqués de Yavi, José Miguel Lanza, Esquivel, Méndez, Jacinto Cueto, el indio Lira, Mendieta, entre muchos otros, junto a Güemes en Salta, fueron quienes impidieron que luego de las sucesivas derrotas de los ejércitos porteños del Norte, los realistas pudieran avanzar sobre Buenos Aires y destruyeran la revolución.
Que Juana ya era madre de cuatro hijos cuando decidió acompañar a su esposo en la lucha. La tragedia asaltó su vida al perder a sus hijos en una ocasión en la que escapaban de la persecución realista. Ellos estaban ocultos en una región selvática. Casi todos murieron en los brazos de Juana, quien tuvo la admirable entereza de sobrellevar sus muertes.
Que su convicción a la causa patriótica la mantuvo firme y luego de muchos años volvió a embarazarse. Dio a luz a Luisa, en medio de los fragores de una de las batallas. Lo hizo a orillas del río con la ayuda de una india; esto acrecienta el rótulo de “mujer excepcional”.
Que el 14 de noviembre de 1813 Belgrano la invita a comandar el grupo de indígenas del ejército argentino. Enfervorizada recorre convocando voluntarios para alistarlos y unirlos a las tropas que pronto chocarían con las tropas realistas.
Que doña Juana tenía una guardia que la acompañaba siempre conformada por treinta fusileros y doscientos indios armados con hondas, palos y flechas. Con ellos enfrentó a las tropas españolas a las que derrotó completamente. Allí Juana, esta mujer heroica, tuvo la satisfacción de presentar ante su esposo la bandera enemiga tomada con sus propias manos.
Que su esposo muere en combate intentando protegerla de las tropas enemigas. Para entonces, Juana baja hacia el sur para ponerse en Salta a las órdenes del caudillo Martín Miguel de Güemes.
Que tras la muerte del caudillo norteño, su vida transcurrió en Salta triste, pobre y olvidada, reclamando inútilmente a Bolivia la devolución de sus bienes confiscados, hasta que en 1825 puede regresar.
Que uno de los pocos momentos de felicidad fue aquel en que sorpresivamente Simón Bolívar, Sucre, Lanza y otros se presentaron en su humilde vivienda para expresarle su reconocimiento y homenajear a tan gran luchadora, colmándola de elogios ante los demás para posteriormente concederle una pensión mensual de $ 60,00 que luego Sucre aumentó a $ 100,00 respondiendo a la solicitud de la caudilla.
Que sus últimos días los pasó en extrema pobreza y sola. El 25 de Mayo de 1862, a los 82 años de edad, fue sepultada en una fosa común.
Que en el año 2007 el Congreso de la Nación por Ley Nº 26.277 declaró el 12 de Julio, en conmemoración del nacimiento de la Teniente Coronel Juana Azurduy de Padilla, el Día de la Heroínas y Mártires de la Independencia de América.
Que por todo ello, el Concejo Municipal de Venado Tuerto, en uso de sus facultades y atribuciones, ha sancionado la presente
ORDENANZA
Art.1º.- Desígnese con el nombre de “Juana Azurduy” al espacio verde situado en la intersección de las calles República de Irlanda y 9 de Julio de nuestra ciudad, que corresponde a la Reserva Municipal Nº 135.-
Art.2º.- Procédase a la señalización correspondiente por Secretaría de Obras Públicas.
Art.3º.- Comuníquese, publíquese y archívese.
Dada en la Sala de Sesiones del Concejo Municipal de Venado Tuerto, a los veinte días del mes de octubre del año dos mil diez.
INFORMACION ADICIONAL
- Expediente: Expediente 4410-C-07
- Derogada: NO
- Vetada: NO